¡Hola tizadict@s!

¿Qué tal lleváis las vacaciones? Espero que estéis disfrutando mucho del veranito porque se pasa volando.

Hoy os traemos un blog al que hemos titulado «Consejos para pintar tu casa y no morir en el intento» y diréis…¿morir en el intento por qué?

Pues muy fácil, porque sois muchas las que de repente tenéis una idea genial de cambio en casa pero os agobiáis antes de empezar porque no sabéis por dónde hacerlo o porque queréis hacer tanto que os puede dar hasta pereza poneros con ello.

Así que no os estreséis, prestad atención al blog de hoy y llevad estos consejos a cabo que os harán el proceso mucho más cómodo.

Tamaño del trabajo.

Muchas veces nos mandáis por ejemplo fotos de vuestros salones o comedores dónde queréis cambiar todo: mueble, mesa, sillas, estanterías… y claro, os metéis por ejemplo de lleno con el mueble más grande de la estancia y si no va quedando como esperáis o hay algún fallo, eso os desmotiva para seguir con el resto del proyecto.

Siempre os decimos que mejor empezar por lo más pequeño. En este ejemplo pues podría ser una mesita auxiliar de centro, una pequeña estantería… Algo que os haga coger confianza sobre todo si es la primera vez que pintáis.

Mesa en Azul Budapest con efecto madera en la tapa.

Mueble auxiliar en color Gold.

Prioridades.

Este es otro de los factores más importantes a tener en cuenta: las prioridades. Cuando vemos los cambios que hacen otras tizadict@s en sus casas, nos entra esa especie de ansiedad de querer cambiarlo todo; el baño, la cocina, la puerta de la entrada, los muebles feos de mi terraza…

Hay que decidir cual es la estancia que más necesita el cambio bien sea por aspecto o simplemente porque es dónde más tiempo pasamos a lo largo del día o un punto clave que influye en nuestro estado de ánimo.

Estos suelen ser sobre todo zonas de descanso como el dormitorio, rincones de lectura e incluso la misma puerta de entrada que tenemos descolorida desde hace tanto y que cada vez que entramos nos entra una depresión brutal al al verla.

Estos pequeños detalles influyen en nuestro estado de ánimo así como lo hacen los colores por lo que recordad, empezad siempre a pintad de mayor a menor importancia para vosotras.

Zócalo cabecero en color Cúrcuma.

Puerta principal en Bizcocho de Limón.

División de tareas.

La división en partes del trabajo de pintura nos ayuda a no acabar extasiadas y por consiguiente mandar la brocha al garete. Esto puede pasar por ejemplo al pintar el suelo de toda la casa o las puertas.

Los primeros metros cuadrados los cogemos con muchas ganas y nos va quedando estupendo porque estamos tranquilas y relajadas pero a medida que nos vamos cansando ponemos menos atención y aparecen los fallos así que lo mejor es dividir lo que tengamos que hacer en diferentes días o simplemente en mañana y tarde con un descanso de por medio que nos permita recargar pilas.

Además otra cosa buena de hacer esto es que si no nos va gustando el resultado, no es lo mismo rectificar el color en 3 puertas que en 9 del golpe.

Suelo en Blanco Wevet y Fuerteventura.

Puertas en Blanco Wevet.

Ensayo y error.

 

Este mas que un consejo es un hecho vital, todos aprendemos de nuestros errores independientemente del área de nuestra vida del que se trate y la pintura no iba a ser menos.

La teoría nos la sabemos. Es cuando vamos a mezclar la pintura, a aplicarla con el rodillo, a recortar con la brocha o a dar la pátina nos vienen las dudas y a veces probamos y sale bien y, a veces, sale mal. Pero no pasa nada de nada porque todo tiene arreglo y, si es con pintura, más.

Tenemos un super equipo detrás de la pantalla para ayudaros en todo el proceso desde que tenéis la idea, pasando por el momento de pintar hasta llegar al resultado final y decidir si es un «sí» o si tenemos que hacer algún arreglo. Así que no estaréis solas en ningún momento.

Daos el permiso de arriesgar, de experimentar y de equivocaros porque os aseguro que de ahí saldrán cosas muy pero que muy fructíferas y no solo en términos de pintura si no a nivel personal.

Disfrutar.

El consejo por excelencia es que disfrutéis de la experiencia que es pintar. Olvidaos por un momento de todas esas preocupaciones que puedan esperar a mañana y liberad la mente.

Pintar es una forma de meditar, creo que ya os lo he dicho alguna vez, porque estamos concentradas en el momento, en como hacer la mezcla, en que rodillo usar ahora, en calcular el tiempo que lleva secando…

Y meditar es medicina para la mente. Nos relaja, nos permite parar y ver las cosas desde otra perspectiva.

Haced todo con mucho cariño, sin prisas, sin agobios, solo disfrutando.

Espero que os sirva de ayuda este post de consejos para pintar tu casa y no morir en el intento.

 

Y bueno tizadictos hasta aquí el blog de hoy, no queremos haceros agosto muy pesado porque sabemos que estáis de vacaciones o con la cabeza en ellas pero queremos recordaros que seguimos por aquí todo el mes al pie del cañón tanto en el chat, Whatsapp, Instagram o por teléfono para todo lo que necesitéis.

¡Feliz semana!