¡Hola, hola a tod@s tizadict@s!

Espero que hayáis descansado estos días y que estéis a tope de ganas de Navidad.

Hoy os traemos en el blog un paso a paso para cambiar de color un mueble ya pintado. Sí, así como lo leéis. Con pintura podemos cambiar de color el mueble tantas veces como queramos.

Esta es la pieza a la que hoy le hemos dado una segunda vida que estaba pintada en color Berenjena:

 

                                          ¿Qué hemos utilizado?

¡Vamos a ello!

1. Preparar el mueble

Lo primero que haremos como siempre es preparar el mueble. Quitaremos los tiradores y encintaremos las partes que no vayamos a pintar. En mi caso, no he encintado nada porque lo voy a pintar entero.

Es muy importante para un acabado perfecto que hagamos este paso bien. Y digo esto porque hay veces que, por ejemplo, hablando de tiradores; no se quitan por ahorrar tiempo sino que simplemente se encintan de manera rápida y si esa cinta no está bien puesta, cuando terminamos de pintar nos damos cuenta de que parte del tirador se ha manchado y ya dejamos un resultado un poco regulero. Claro está que si son fijos y no nos queda otra pues tendremos que poner la cinta de protección cuidadosamente y listo.

Lo mismo pasa cuando pensamos que tenemos el pulso de Dalí y decidimos no encintar bordes o algunas partes, los resultados suelen ser acabados irregulares y poco profesionales que nos arruinan el trabajo. Así que chicas mas vale tardar un poquito más y obtener un resultado mejor 😉.

 

2. Lijar y limpiar

Ahora limpiaremos muy bien toda la pieza con Superclean para quitar la suciedad. Nunca os pongáis a pintar un mueble sin antes limpiarlo porque aunque pensemos que con pasarle el trapo del polvo el suficiente, no lo es. Puede haber restos de grasa de tocarlo con las manos o incluso algún hongo imperceptible a la vista pero que ahí está. El Superclean tiene poder fungicida.

Recordad «enjuagar» la superficie antes de empezar a pintar para que no queden restos del limpiador y la pintura se adhiera perfectamente.

Como el mueble ya tiene pintura, pasaremos una lija de grano medio o grueso dependiendo del grosor de esa capa de pintura que haya y de los desperfectos del mueble. Retiraremos el polvillo que salga con un trapo húmedo.

 

3. Pintar

Ya que estamos en época navideña, el color elegido esta vez ha sido el Russian Red que es un rojo súper bonito. Hemos utilizado la gama Chalk porque es una pieza decorativa que no va a tener ningún otro uso. Además, le vamos a hacer un efecto madera muy especial porque por primera vez será con un nuevo material que este 2022 lanzaremos.

Lo dicho, una vez limpio y lijado el mueble, le damos una mano de pintura diluida con un poquito de agua para quitarle un poco de espesor. Recordad que la Chalk no necesita imprimación antes de la pintura.

Como estamos pintando sobre superficies previamente ya pintadas, por regla general si la pintura está en buen estado, no haría falta darle imprimación aunque pintásemos con la Essential que habitualmente tiene que darse sobre imprimación. De todas formas si vemos que la pintura está en muy mal estado o que la madera aun así no tiene buena porosidad, le daremos una mano de primer antes de pintar.

Dejamos secar unas 4 o 5h y pasamos una lija de grano fino si nos ha quedado alguna rugosidad.

Damos una segunda capa de pintura y esperamos a que seque otras 4 o 5h.

 

4. Efecto madera

Como os decía, hemos hecho el efecto madera en la tapa con un nuevo producto. Se trata de una masilla especial diseñada para aplicar en suelos y superficies de mucho uso y que nos permitirá hacer el tan deseado efecto madera con la protección que dichas superficies precisan y con un relieve que dará la sensación de que no es pintura.

Lo primero que debemos hacer en el proceso de crear el efecto madera es dar un color claro de fondo. Si el fondo de la pieza ya es blanco o beige, no es necesario hacer este paso, pero como el nuestro era oscuro le hemos dado una mano en color Lino. Podéis hacerlo en Salón de Té, Blanco, Tierra Mojada… y en Essential o en Chalk, da igual.

Dejaremos secar la pintura unas 4 o 5h y aplicaremos la masilla con un rodillo.

Con la masilla fresca, pasamos el taco veteador. A diferencia del veteado en el efecto madera normal que se hace en la pintura, aquí se hace en la masilla, por lo que la veta queda con mas relieve y textura como podéis ver en la foto.

Dejaremos secar unas 24h y aplicaremos el dúo de pátinas nogal y castaño.

Y para terminar, daremos una mano de protector a todo el mueble. Es cierto que si va a ser una pieza auxiliar que no se va a tocar para nada o lo pintáis con Essential, no haría 100% falta pero al pintar con Chalk yo os recomiendo que sí le deis una capa para protegerlo por si acaso.

Al protector le añadiremos un 20% de agua para que no amarillee si es un color oscuro o un 40% en colores neutros. Si el mueble va a tener muchísimo uso se le puede dar una segunda mano de protector cuando haya secado la primera (unas 4-6h también).

Y…¡tachán!

 

No tocaremos la pieza en 2 o 3 días y entonces, como siempre, lo haremos con cuidado hasta que cure la pintura.

¿Qué os parece el cambio? ¿Tenéis ya ganas de probar el nuevo efecto madera con la masilla?

Nosotras estamos deseando de empezar a hacer este efecto madera en suelos y encimeras, imaginaos que bonito quedará en un suelo simulando un laminado de madera o parquet 😍

Mañana subiremos el video tutorial de este paso a paso a Instagram así que estad muy atent@s.

Ya me despido no sin antes desearos una feliz semana 🥰

Miles de gracias,

Gema